Mis estrategias y aplicación en el
aula del constructivismo
La esencia del constructivismo está en abandonar la tradicional forma de
enseñanza en dar respuestas en lugar de generar las preguntas en los alumnos,
para que a partir de ello, construyan su
propio conocimiento. Por tanto, mi primera estrategia es generar la incógnita
en cuanto a situaciones relacionadas con la cotidianidad. En este aspecto, es
necesario que se liberen de la obligatoriedad de aprender un contenido o bien
deshacerse de la visión que tienen los estudiantes de realizar una actividad
solo por los puntos que necesita para aprobar.
En una asignatura de orientación técnica como Máquinas Eléctricas,
surgen interrogantes como ¿por qué los grandes transformadores hacen ruido?
¿por qué las máquinas se calientan? ¿como funciona un determinado motor? ¿por
qué las máquinas requieren de tantos elementos para su construcción? ¿cómo
elegir un tipo de motor entre tantos que existen? Con preguntas como estas y
otras que se formulen los estudiantes, se les motiva a iniciar el proceso
constructivista. El resultado que espero obtener con esta estrategia es
despertar la curiosidad de los estudiantes, considerando, que si ellos
decidieron estudiar una carrera, es debido a la inclinación que puedan tener de
prepararse y trabajar el resto de sus vidas, aplicando sus conocimientos en
esta área.
Como segunda estrategia, está la de planificar la actividad para saber a
dónde llegar y cómo. De esta forma,
evito forzar el proceso de aprendizaje a la manera como lo vea yo. Por otra
parte, considero que improvisar y que salga mal, alarga el camino y arruina el
proceso de construir. Busco generar
estrategias para que cada estudiante desarrolle su propia manera de ver los
conceptos. Aplicar esta estrategia en clase es orientar a los alumnos a
comprender los contenidos desde la manera más intuitiva.
La estrategia de planificar la
llevo a cabo con anticipación, revisando los textos donde se demuestran las
afirmaciones en las que se basan los contenidos y estableciendo cuáles
actividades son útiles para que los alumnos se inicien en un tema desconocido a
partir de conocimientos previos y
capacidad lógica.
Como tercera estrategia de constructivismo, suelo emplear conocimientos básicos, previos y sentido
común. La información previa por muy simple o avanzada que sea, permite
establecer una base en la construcción de la respuesta a una interrogante. Un
obstáculo frecuente surge cuando los alumnos presentan lagunas en contenidos
que deben dominar, lo cual puede corregirse con revisión y repaso de los
mismos.
Al aplicar esta estrategia en el aula, recurro a conocimientos en
materias básicas como física, para responder cuestiones como por qué funcionan
los motores, a partir de los conceptos que hayan aprendido, o bien repasarlos.
Cada vez les repito la importancia de la formación previa, aquella que
estudiaron por mera obligación y que a medida que se avanza en la carrera es de
utilidad latente.
Mi cuarta estrategia, es exigir a
mis alumnos demostraciones básicas y conceptuales que permitan la comprensión
de los contenidos. Busco ir más allá del objetivo que busca que los alumnos
dominen un contenido. Más bien, procuro hacerlos ver como llegar a una
afirmación y cómo demostrar por cuenta propia una conclusión útil.
En clase, omito las demostraciones tediosas y muy rigurosas, sin perder
la validez de cada afirmación. El hecho de conocer cómo hacen los motores para
producir movimiento no es un concepto recurrente en la práctica. Sin embargo,
pasar por esa demostración le otorga herramientas para pensar con creatividad y
ser consciente que a cualquier cosa se le puede encontrar su explicación lógica
y que nada funciona por arte de magia.
Como quinta estrategia, considero útil retarlos a responder otras
interrogantes para motivarlos a pensar y generar interés en el contenido.
Considero cualquier estrategia para poner en marcha la imaginación. Que se
acostumbren a visualizar los problemas desde varias perspectivas tal como hacen
los grandes pensadores. Que eviten las soluciones procedimentalmente monótonas
y forzadas.
En la clase, los reto a responder cuestiones como ¿qué pasaría si...?
¿se puede hacer...? ¿Por qué esto no es posible? En mi asignatura, máquinas
eléctricas, los oriento a emplear las demostraciones conceptuales para estudiar
efectos inesperados. Les explico la importancia de usar gráficas y a plantear
las situaciones con tal de obtener la solución por cuenta propia.
Mi sexta estrategia, es etiquetar cada información obtenida en el
proceso constructivista. De esta manera, los estudiantes interesados disponen
de herramientas que les permita reconstruir desde cero, el contenido de
estudio. Si los estudiantes pueden llegar por sí mismos a una afirmación útil,
es positivo en su desarrollo intelectual.
En el aula, indico las afirmaciones más importantes para que el proceso
de construcción no sea desordenado, sino que se encamine directamente a la
solución. La interrogante de cómo funciona el motor eléctrico la estructuro en
pasos para que por sí mismos puedan realizar demostraciones por cuenta propia,
en forma ordenada. En una clase de transmisión de energía eléctrica, un alumno
empleó matemáticas y un poco de álgebra para llegar a un resultado que reducía
los pasos con solo una fórmula. Tal resultado fue convenido en la clase para
resolver los ejercicios relacionados, por lo que de esta manera los estudiantes
aportan a su propio aprendizaje.

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